14 de septiembre de 2021

Los populares llevarán a pleno una ordenanza reguladora de protección acústica

Todos debemos tomar conciencia de la necesidad de regular, aclarar y armonizar la normativa del ruido, un problema de índole que requiere la necesidad de un esfuerzo por parte de todos para homogeneizar e implantar controles adecuados, que permitieran una regulación adecuada.

En términos de contaminación acústica, la propia legislación europea, en el V Programa de Acción en relación con el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible, aprobado que pone límites al crecimiento de la contaminación acústica y acepta como bueno, niveles que puedan resultar tolerables o el Libro Verde sobre “Política Futura de Lucha contra el Ruido”, que reconoce el ruido como uno de los problemas ambientales de la UE, señala que estamos ante un problema que no recibe por lo general la atención suficiente y necesaria por parte de las administraciones locales, y ello, teniendo en cuenta que estamos hablando de un problema que afecta directamente a miles de personas en su día a día.

Las Directrices sobre Ruido Comunitario de la OMS señala que casi la mitad de la población está expuesta a niveles de ruido superiores a 55dBA, suficientes para ser considerado como el causante de molestias graves, y más del 25% soportan niveles por encima de los 65dBA, umbral que ya es considerado por los expertos como preocupante por cuanto pueden generar problemas auditivos en la población expuesta. Si nos centramos en la noche, más del 30% padece niveles de ruido por encima de los 55dBA, casi 20 más de los datos que la Organización Mundial de la Salud señala como límite para garantizar el descanso.

En el ámbito estatal, se establecen los parámetros y las medidas para la evaluación y gestión del ruido ambiental, trasladando también a los ayuntamientos la competencia para aprobar ordenanzas en relación con las materias objeto de esta ley.

En el marco autonómico, la propia Junta de Andalucía señala que el ruido percibido por la población es uno de los principales problemas ambientales, según desprenden diversos estudios, y aunque no se trata de la única inmisión que perturba la vida de los vecinos, sí ha alcanzado en nuestro ordenamiento jurídico mayores índices de protección.

Pero la adopción de medidas contra el ruido, la protección del medio ambiente y salud pública, se sitúa en el ámbito del ejercicio de las competencias municipales.

La portavoz popular, Carmen Espada, reitera que <<corresponde al municipio, a través de una ordenanza proteger a los vecinos de las inmisiones que perturban su salud y el derecho a su intimidad. Una norma que debe contener, en conexión con el planeamiento, la clasificación de tipos de áreas acústicas en función del uso principal del suelo, los objetivos de calidad acústica o límites que no pueden ser sobrepasados… Una norma que determine los procedimientos de control de cumplimiento, que establezca las condiciones para la declaración de zona saturada de ruidos y otras inmisiones, que prevea medidas reparadoras y paliativas de situaciones de contaminación acústica ya existentes, en beneficio del derecho de los vecinos a no ser perturbado por la acción de misiones externas>>

Con respecto a Dos Hermanas, la única normativa al respecto está en el artículo 11 de la actual Ordenanza de Policía, Buen Gobierno y Convivencia que regula “la prohibición de alterar el orden y la tranquilidad pública con riñas, escándalos, gritos o ruidos que excedan del límite de tolerancia establecidos en la normativa reguladora que será modificado con la nueva ordenanza de policía y buen gobierno y que ha recibe duras críticas por parte del Partido Popular.
En este sentido Espada considera que el equipo de gobierno ha regulado el uso de cohetes y demás fuegos artificiales, así como el ensayo de bandas de música que necesitará autorización de la Policía Local para sus ensayos, dejando sin regulación el ruido del ocio nocturno entre otras cosas.

«Las administraciones locales de Andalucía tienen las competencias propias para promocionar medidas de prevención y reducción de los efectos de la contaminación acústica y nuestro ayuntamiento tiene escasas políticas o medidas al respecto, lo que supone un perjuicio para la conservación del medio ambiente, la buena convivencia y el descanso de nuestros vecinos, de ahí que consideremos necesario no sólo armonizar medidas para prevenir y reducir los efectos de la contaminación acústica en Dos Hermanas, sino contar con una ordenanza que, junto al mapa y Plan de Ruidos venga a garantizar una correcta política en la materia, una política integrada en la normativa urbanística que vendrá a mejorar la calidad de vida de los nazarenos, la protección del medio ambiente», señala la portavoz popular.

«El ruido que soportamos en nuestro día a día puede ir desde una ligera molestia a suponer un problema real para la salud de las personas y del medio ambiente, de ahí que la lucha por la contaminación acústica deba ser regulada desde una perspectiva amplia e integradora que abarque todas las vertientes en que se pone de manifiesto este problema, haciéndose necesario actuar en el ámbito de la prevención, vigilancia, control y disciplina de los emisores acústicos de competencia municipal, a través de instrumentos de gestión de contaminación acústica».

A la espera de un mapa de ruidos, cuyos resultados permitirán elaborar el Plan de Acción Municipal contra el ruido, Dos Hermanas no puede continuar sin regulación en materia de contaminación acústica.

Por ello, desde el Grupo Municipal del Partido Popular llevarán a pleno desarrollar una ordenanza sobre contaminación acústica que incluya zonificación acústica, niveles máximos permitidos, sanciones para el ruido ambiental y comunitario, así como medidas públicas y privadas de prevención, donde se encontrará incluido el mapa de ruidos, poner en marcha un servicio de información pública sobre contaminación acústica, mapas de ruidos, planes de acción, plazos de adaptación a las nuevas normativas y medidas, orientado especialmente a particulares y negocios y que el mapa de ruidos que se elabore, identifique el “ruido de ocio” que determinará la exposición al ruido producido por estas actividades, considerando que este mapa es imprescindible para conocer los índices reales en nuestra ciudad, principalmente teniendo en cuenta el modelo de ocio que hace unos años se está implantando y que supone una mayor concentración de personas en determinadas zonas.